miércoles, 21 de agosto de 2013

Olvidé



Olvidé el murmullo de las olas,
la lenta agonía de los sueños,
el vértigo del amanecer.

Olvidé arrancarme el cordón umbilical
que me encadena a la vida
y renuncia a la conquista del vuelo.

Olvidé tantas cosas…
y tantas otras que nunca imaginé,
ahora, cuando regreso a la casa
y las puertas ya están cerradas,
 y las ventanas colgadas de la tarde,
y los platos vacíos sobre la mesa.

Olvidé despedirme
y mirarme al espejo
y ya no sé quién soy.

Sin darme cuenta me fui alejando de mí.

 Y, ahora, cuando ya no soy,
sin darme cuenta…
olvidé  los fantasmas
 que deambulan por la casa

sin saber a dónde ir.