sábado, 1 de mayo de 2010

Ratones



Los ratones bendecidos
bajan de los cielos desgarrados
para izar banderas en los patios
tras conquistar los viejos palacios
entre gritos uniformes
y carreras alocadas.


En los cristales nobles,
cuando lágrimas de lluvia
recorren su fría y sucia superficie
borrando, como una cortina,
el viejo Régimen,
se dibuja una silueta de una princesa desolada.

Triste y vieja,
sus ojos se hunden
mientras muere en arrogancia,
y el olor fétido
se vuelve perfume
inundándolo todo,
cuando la noche se vuelve noche,
el frío humo
y los ojos cuelgan
sobre las sonrisas
de ratones.

Nace un “Gran Hermano” Literario

Un grupo formado por siete escritores de diferentes provincias españolas, se ha unido en un proyecto denominado “7 Plumas”, con el fin de escribir una novela en conjunto. Cada componente del proyecto escribirá un capítulo de la obra, siempre capítulos cortos, tomando el relevo de uno de sus compañeros. La novela se ha iniciado sin previa planificación, temática, estilo, ni título. Entre sus integrantes la gran mayoría ni se conoce personalmente, ni siquiera han hablado telefónicamente. Todos sus contactos hasta el momento han sido por correo electrónico y por medio de un blog.
Han elegido para este proyecto el formato blog, en la dirección " www.7plumas.com ”, con el fin de convertirlo en una especie de “Gran Hermano Literario” y teniendo como objetivo acercar y cautivar a nuevos lectores, ofreciéndoles un nuevo formato donde ver como se crea y potencia un personaje, como cada escritor posee un estilo y una voz narrativa diferente, un lugar donde se percate de las dudas literarias de cada autor y con permiso para entrar en los camerinos de la creación de una obra literaria. Y de esta forma vivir todo el proceso de creación de la novela y si le petece hasta poder alinearse con uno de los autores.
Lo más destacable de este proyecto, será la posibilidad que tendrán los lectores de influir en el guión la novela, determinar si el protagonista acaba en los leones o feliz comiendo perdices. A modo de un “Gran Hermano”, podrán criticar a los autores y leer aquello que se cuece entre ellos durante el periodo de escritura de la obra. Las críticas y comentarios, los más influyentes, formarán parte de la edición impresa de la novela. La edición impresa, presumiblemente, integrará la propia novela escrita por las siete plumas y la otra que surja del mundo paralelo generado por los comentarios y de esta nueva experiencia en sí.
Esta vuelta de tuerca a la edición tradicional, en la que se presenta una novela antes de finalizarla, en donde los lectores tienen influencia en el argumento, en formato digital y gratuito, escrita por varios autores en la distancia y utilizando nuevas herramientas como Internet, será para combatir los cada día más preocupantes datos sobre la pérdida de hábitos de lectura.

Tras la sonrisa (XI)





-¡Hijo de la gran puuuta! ¿Qué has hecho!¡Me has dejado tirada como a un perro!¡Qué vergüenza cuando se enteren en el pueblo! –Dijo sollozando entre gritos.
Dile al capitán que regrese, por favor!¡Qué será de mí! –Gritaba y lloraba la desafortunada mujer.
A Juan se le hizo un nudo en la garganta sin saber qué hacer ni qué decir. Sabía que ya no habría solución posible. Sintió una gran pena por aquella mujer, a la que no recordaba haberla visto nunca suplicar ni estar tan apenada, desesperada y desamparada.
-No te preocupes mi amor, aún puedes coger un avión hasta Roma o Florencia –Le dijo Juan, a sabiendas que todo aquello resultaba muy complicado.
-Eso va a ser muy difícil, además no llevo la tarjeta de crédito encima –Le recordó sin dejar de llorar.
-Vete a la casa de Cristina y pídele que te deje dinero, ya arreglaremos después con ella –Le aconsejó Juan.
-¡De eso nada!¡Nadie debe saber lo que me ha pasado, ni Cristina ni Juani! –Gritaba desesperádamente.
Prométemelo Juan! Tienes que ingeniártelas para hacer ver a todo el mundo que estoy en el barco –Le dijo Victoria Eugenia a su marido.
-No te preocupes por eso, me las arreglaré para que nadie se de cuenta de lo sucedido –Prometió Juan. Él sabía lo que supondría para ella que Juani o Cristina descubrieran lo que había pasado. La noticia correría como la pólvora por toda la provincia de Ávila. La orgullosa Victoria Eugenia sería el hazmerreír del pueblo, y su historia pasaría de generación en generación manchando el buen nombre de la familia.
-¿Pero que vas a hacer sola todo este tiempo? –Preguntó preocupado Juan, sabiendo que no tendría suficiente dinero para esperarle en Barcelona.
-Ya me las ingeniaré. Lo importante es que me tengas informada para poder contar lo mismo a nuestra familia y amigos .


El barco se iba alejando de la ciudad, pronto se perdería la cobertura. Juan sintió una enorme pena y preocupación por su fría mujer a la que no solía expresar sus sentimientos.
-Victoria Eugenia, te quiero –Dijo inesperadamente Juan, tratando de darles fuerzas a su mujer.
-¿Me quieres, Juan?
-Sí, mi amor
-¡Vete a la mierda! –Le dijo a su marido de forma concluyente, al que siempre culpaba de todo, antes de colgar.


Desde la popa del barco, donde se encontraba Juan, la ciudad, aún, era visible, desvaneciéndose poco a poco en el horizonte. Una extraña sensación inundaba a Juan, era como si enviudara de repente, al hundirse su mujer, también, con la ciudad. Sin querer reconocerlo su preocupación se mezclaba con una cierta liberación. Aún no recordaba cuándo fue la última vez que se había separado de su mujer. Esa mujer que no le permitía ser él mismo.


El barco cortaba el tranquilo mar, abriendo una gran herida en forma de espuma. La música sonaba a ritmo de salsa y todos gritaban que querían ser toreros. Todos tenían algo que celebrar y brindaban por una despedida que prometía convertirse en un encuentro.