lunes, 31 de octubre de 2011

Sin nombre





Tus dedos dibujan letras en su cara,
mientras sonríes siguiendo su mirada
que se agarra a la vida estéril y seca
asiéndose a tu cuello
para no caer en el abismo,
buscando leche en tus pechos de piel y llanto,
encarándose ,malhumorado,
a los minúsculos buitres que lo acosan
y muerden sus labios y sus ojos
mientras él los golpea con su rabia.
Escribes sobre su piel
nombres impronunciables
porque sabes que apenas podrás usarlo
ni siquiera para  llamarlo cuando agonice
ni siquiera para seguir su rastro.
No necesitará mares
 para contemplar la belleza,
ni frondosos bosques para exaltar el espíritu
solo sentirás un suspiro
y lágrimas de alegría
al recoger el polvoriento mendrugo,
un grito de emoción
cuando la sed se alivia,
Y nosotros nos volveremos ciegos como él
para no vernos
ni reconocer su olor fétido en los basureros.

domingo, 23 de octubre de 2011

Desayuno familiar



Era un día nublado, pero en el interior de aquel hogar siempre daba la impresión de  que resplandecía el Sol durante el fin de semana, y que se extendía un cálido ambiente adormecedor. Como todas las mañanas del domingo, la joven pareja se parapetaba, con sus dos hijos, frente al televisor, aún en pijamas y abrigados con numerosas mantas, mientras los pequeños, como dos cachorrillos,  se empujaban  buscando el calor de sus padres, que los abrazaban y acariciaban mientras ellos no paraban de jugar hasta que comenzaban las noticias. Era el programa  preferido de toda la familia, que provocaba que se excitaran nada más oír la música  de cabecera, manteniendo toda su atención y concentración.  Marta  hacía un intento de levantarse para ir a preparar el desayuno, pero sabía que Jose  la retendría para ofrecerse él. No le importaba, le encantaba mirarlos tiernamente desde la cocina, que quedaba abierta al salón por un gran ventanal y a la terraza, desde donde se divisaba el frondoso bosque que cubría las montañas. Jose disfrutaba con solamente contemplar cómo sus pequeños y Marta se llevaban las manos a la cabeza y reían al ver aquellas graciosas imágenes de la tele. Era sorprendente ver como gritaba el dictador mientras le arrancaban literalmente los pelos de la cabeza hasta convertirse en un amasijo de sangre que caía por su rostro horrorizado. Los niños parecían explotar de risa al ver al personaje suplicar mientras lo linchaban a patadas entre el tumulto. Uno de los pequeños, sin dejar de reír, comparaba esas divertidas  imágenes  con la de la noticia sobre la violación  y asesinato de una mujer la semana anterior, en la que se podía observar como sus gritos se ahogaban antes de perder el sentido a medida que se desangraba por las numerosas cuchilladas que le habían asestado aquella banda juvenil. Jose, que no quería perderse todo el espectáculo se apresuraba con la bandeja del desayuno que colocaba entre los suyos. En ese momento es cuando llegaba la madre de Marta que al abrir la puerta se encontraba con aquel espectáculo “¡¿cómo pueden dejar ver eso a los niños?!” –gritaba escandaliza– frente a los gestos de indiferencias de Marta y Jose que se miraban riéndose “¡no seas anticuada mamá!” –le respondía Marta, mientras su madre seguía mirando con horror cómo sus pequeños nietos devoraban compulsivamente sesos humanos de Irak, costillas de niños de Somalia, riñones haitianos, zumo de ojos de narcos mejicanos y asado de desaparecidos macerado con tripas de toreros muertos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Los hombrecillos


Dicen que los grandes seres que gobiernan el mundo, a veces, se reúnen en secreto en algún lugar del espeso bosque. Llegan desconfiados y temerosos de que los descubran, recelando de los otros, mostrándose hostiles y agresivos, como si tuvieran miedo. Cuando rebasan la puerta principal, se quitan sus pieles y se descubren, para luego salir del interior de sus titánicos cuerpos unos miserables hombrecillos desnudos, temblorosos y asustadizos, de grandes ojos que sobresalen de sus pálidos rostros enfermizos.
 Ya en el interior de la humilde casita de madera, bajan por una larga rampa, moviéndose torpemente, chocando unos contra los otros y emitiendo pequeños gruñidos, como si fuera una manada de ratas desorientadas. En la oscuridad, el silencio parece adormecerlos hasta que se oye la débil voz de uno de ellos, que inicia una especie de plegaria que repiten los demás intermitentemente, provocando un murmullo que se vuelve ensordecedor a medida que rezan cada vez más rápido, casi gritando, a la vez que despiden un olor nauseabundo que ilumina todo el espacio, hasta que, casi al unísono, comienzan a vomitar una especie de jugo verdoso muy espeso con babosas flemas ensangrentadas.
El lugar se vuelve fangoso e irrespirable. Es entonces cuando, precipitadamente, salen exhaustos  y jadeantes de allí, con sus estómagos vacíos, y, tras ponerse sus enormes disfraces, se mueven entre ellos violentamente, como si estuviesen bailando una danza guerrera, mientras que, a modo de lamentos  emiten, abriendo exageradamente sus fauces voraces, unos rugidos atronadores que se extiende por todo el planeta, tras lo cual comienzan a correr en todas las direcciones, dispuestos a devorar el mundo y saciar nuevamente su codicia desmedida.

miércoles, 6 de julio de 2011

Oscurece en Las Palmas de Gran Canaria

Presentación de Oscurece en Edimburgo
La primera novela escrita de forma conjunta por 7 autores
Jueves, 7 de Julio de 2011, a las 19.30 h.

El Corte Inglés
(Mesa y López, 15 – 7º planta)


Oscurece en Edimburgo ha roto la dinámica de escritura unidireccional, escritor-lector. En dicho acto y como presentación a nivel nacional de la novela, se debatirá sobre la dificultad de escribir una novela por varios autores y la experiencia vivida en el proceso de su escritura. Una novela que nace sin plan de escritura previo, sin personajes definidos y mucho menos sin final. A modo de carrera de relevos.
A medida que pasa el tiempo y a medida que avanzan los nuevos sistemas de comunicación, la forma de comunicarse entre lector y escritor avanza también. Se trata de encontrar nuevas maneras de escribir, de trasladar el mensaje y en Oscurece en Edimburgo se ha conseguido.
En una novela, el lector se acomoda a la voz que traza un narrador, una voz que, a lo largo de la historia pueda tomar diferentes matices, pero es una. En el caso de Oscurece en Edimburgo ¿cómo conseguir que esa voz parezca única, si proviene de siete plumas distintas? Éste, ha sido uno de los retos que se ha superado en esta novela. El lector se encontrará con siete modos de hablar que, sin embargo, se han empastado entre sí hasta formar una coral de sonido compacto y unísono.
El proceso de la construcción de la novela ha estado expuesto en internet durante nueve meses, y los lectores han opinado capítulo tras capítulo, han entrado en la cocina de la creación y han visto como esta obra se ha ido edificando y en muchos casos su opinión se ha tenido en cuenta. El resultado, una novela negra de capítulos efervescentes, donde no existen capítulos de transición ni de relleno. Vértigo literario.
Dicho acto será presentado por Antonio Lozano y contará con la presencia de varios de sus autores: Francisco Concepción, Marcos Alonso, Dácil Martín. y Ana Joyanes. El resto de coautores de Oscurece en Edimburgo son: Amando Carabias, Anabel Consejo, Inmacuala Vinuessa.

jueves, 23 de junio de 2011

Oscurece en La Laguna

Nuestros plumigos de Tenerife están en plena faena. Estos días están en La Laguna presentando y firmando ejemplares de "Oscurece en Edimburgo" en la Feria del Libro de La Laguna. Recordemos, además, que Ana Joyanes también presenta su última novela  "Sangre y Fuego" y "Lágrimas mágicas".




Inma Vinuesa y Francisco Concepción completa la expedición, a la que habría que sumar a nuestra compañera Dácil Martín, que no sólo es coautora de la novela sino que también  ha demostrado, -como podemos apreciar en la foto- sus dotes de modelo.

miércoles, 27 de abril de 2011

Refugio


 Vuelo entre los finos hilos
de un sucio azul, que se retuercen
sin prisas,
secuestrando mi mirada,
y lejos de todo me pierdo en la nada,
deshaciéndome como el humo que renuncia.

Floto en el tiempo
suspendido entre una nota y un silencio
ajeno a mi imaginación
en caída libre al infinito,
que me arropa entre sus límites inalcanzables,
del que se desprende un brillo hiriente y frío.






Es un espacio limpio y vacío
lleno de una paz sin preguntas,
donde me ahogo sin desesperación
y lentamente… me voy dejando,
pero siempre es tarde cuando regreso
y  siempre pronto para volver.

martes, 26 de abril de 2011

Vivir


Y cuando haya vivido mil años,
cuando haya conocido todos los lugares con sus rincones,
cuando haya visto miles de millones de miradas
y cuando haya contado todos los colores y los sabores
y distinguido todos los perfumes,
cuando haya reído tanto de todo lo que se puede reír
y cuando haya escrito todos los poemas,


entonces,…
ya no sabré que mirar
ni que vivir
y habré querido morir mil veces, todos los días
y sabré, entonces, que la vida también es muerte
y que los sueños son sueños
y que aunque no alcancemos la Luna con nuestras propias manos
podemos oler el Universo
y sentir su grandeza
sin necesidad de devorarla.

viernes, 1 de abril de 2011

Sangre y fuego

     Con la llegada de la primavera, parece que también florece la Literatura, la Literatura de la buena. Y es que ya algunos de nuestros plumigos esféricos (colectivo en torno a los blogs "La Esfera Cultural" y "7Plumas") ya están viendo los frutos que comienzan a brotar después de años de trabajo. 


Primero fue nuestro plumigo Amando Carabias con su "Versos como carne" y ahora, concretamente ayer en S/C de Tenerife, nuestra Ana Joyanes nos presenta su novela "Sangre y fuego" (Ed. Idea, col. Tid Maior). Se trata de su segunda novela tras "Lágrimas mágicas" (Ed. Idea, 2008) y numerosas publicaciones colectivas. Pero en realidad es una prolífica escritora que tiene muchas obras en la despensa almacenadas desde que de niña enfermó de literatura. A pesar de que estudió Medicina y ejerce como tal no ha encontrado el antídoto a ese veneno. Quizá por ese motivo el estilo joyanesco es un estilo maduro y claramente definido que ya encontramos en "Lagrimas mágicas". LLama la atención su correcta y pulida escritura con certificado de calidad, su exquisito y rico vocabulario, su perfecto conocimiento de la lengua y de la técnica literaria, con la que consigue narrar situaciones y describir personajes fantásticos que sobrecogen al lector. Y es que, por encima de todo, la mente prodigiosa de Ana y su poder literario reside en sus sueños, en su imaginación fantástica  y diría salvaje, que sabe domesticar y llevarla al papel con tal fidelidad que el lector tiene la oportunidad de casi tocar esa fuente donde brotan esas historias.


Ana no puede disimular que disfruta creando esos seres fantásticos, ya sean dragones o nomos, como en "Lágrimas mágicas" o brutales vampiros como en "Sangre y fuego". En  ésta novela , de más de 500 páginas,  como  se ha señalado en la presentación, no es una historia de vampiros sino la de un vampiro en la historia. Llama la atención  como nuestra autora va cosiendo la historia a través del uso del flash-back ,moviéndose ágilmente por distintos lugares y periodos desde la época romana a la actualidad, pasando por el Barroco español o el Londres de la época victoriana. El lector se sorprenderá en esta historia de pasión, fuerza, odio y amor, por la capacidad de conmover que tiene Ana Joyanes, y arrarcarnos emociones encontradas, para ello no escatima recursos, con los que consigue sobrecogernos con sus descripciones o narraciones tremendamente brutales contadas con una precisión exquisita, es la "terribilitat joyanesca".



lunes, 21 de marzo de 2011

Día de la poesía

  Hoy, Día de la Poesía, me gustaría aprovechar para presentarles la obra de un amigo, Amando Carabias, escritor y poeta segoviano, que con frecuencia visita este blog. "Versos como carne", es su quinto libro y segundo poemario publicado recientemente. Poeta de largo recorrido, lleva en su sangre ese veneno que transmite al papel con una fuerza y pasión que desborda.

Un vendaval de vida me recorre
arropado en su túnica de nácar.
Mientras contemplo andanadas de sueños galopando
sobre el cerro de mi noche

Amante de la vida y del amor es también un guerrero que utiliza la poesía como arma arrojadiza contra las injusticias, como si fuera un Quijote sin fecha de caducidad. Sus armas son precisas y posee un arsenal inagotable de conocimientos y recursos literarios, pero lejos de resultar empalagoso el uso de su rico vocabulario, a veces nos produce una sensación agridulce, casi provocadora:
En mi verso hay rugidos de silencios,
cuya tinta son ángeles sin alas
encadenados a las heces ciegas
de un pétalo de luna que fallece
[...]
En mi verso hay caricias de silencios 
para romper palabras sin aurora
donde  entierren la noche del sicario
donde se alcen los ojos de los niños
para romper palabras sin aurora

Cuando desaparece la temática social surge la temática amorosa que la aborda igualmente con maestría:

Infiltradas estrellas en tus venas.
Su hilatura de plata entró en tus poros,
trocó tu piel en faro de azucenas,
almenar que mis besos bendecían,
simbiosis de rocío y luz sedienta 
que desplazaba los escombros ciegos
de mi pasado en ruinas de cenizas.

A la mayoría de nosotros  nos resulta difícil definir qué es poesía, un término que se vuelve subjetivo cuando intentamos atraparlo con palabras certeras. Pero sin duda percibimos claramente lo que es cuando leemos versos que nos conmueve y nos transmiten emoción a la vez que nos sensibiliza y nos hace reflexionar. Sirva como un buen ejemplo éste de "Versos como carne" de Amando Carabias.
    










viernes, 11 de febrero de 2011

Leo Messi, Premio Nobel de Física



La Real Academia Sueca de la Ciencia ha decidido otorgar el Premio Nobel de Física a Lionel Andrés Messi, conocido también como Leo Messi, futbolista argentino que actualmente juega en la Primera División española de fútbol y en la Selección de fútbol de Argentina. 
Sin duda alguna, ésta sería una grata noticia para todos, en especial para el pequeño gran jugador, que, aunque sus habilidades con el balón a veces desafíen  a la Física, tiene ya bastante con el fútbol como para encerrarse horas y horas en un laboratorio  enfundado en una bata blanca, y no lo digo por el color.  Pero lo más sorprendente es que aún queda un largo año para llegar al inocente día del 28 de diciembre.
Digo todo esto porque puede que no conozcan al lanzaroteño Blas Cabrera y Felipe, al que el Parlamento canario ha decidido, por UNANIMIDAD, dedicarle el Día de las Letras canarias, reservado para homenajear  cada año a un prestigioso escritor canario. ¿Y qué? Se preguntarán ustedes con toda la razón del mundo ¿Es que por ser lanzaroteño no se merece un homenaje de este tipo? Por supuesto que sí, sería suficiente con verlo  en una foto de 1930 rodeado por una treintena de los físicos, como él, más importantes del mundo, incluidos Marie Curie y Albert Einstein, pero a pesar de ello NO ES ESCRITOR.
Tan magno “gatillazo” de nuestros ilustrados representantes, no puede pasar desapercibido  y se hace necesario tomar medidas urgentes para evitar que estas situaciones se repitan con tanta frecuencia. Ahora que se acercan las elecciones se puede exigir a los próximos candidatos que superen una pequeña prueba de cultura canaria o al menos el examen PISA.

jueves, 3 de febrero de 2011

Exposición de pintura de Pilar Aguarón



      Nuestra amiga, pintora y escritora Pilar Aguarón inaugurará el día 8 de febrero su exposición de pintura "Con otras miradas" en el Espacio Cultural Adolfo Domínguez de Zaragoza. Para la ocasión se editará un libro en el que participamos 24 escritores, "Con otras miradas: 24 escritores en torno a la pintura de Pilar Aguarón". Desde aquí le deseamos los mayores éxitos.

La obra colectiva "Oscurece en Edimburgo" se editará próximamente

     La obra colectiva "Oscurece en Edimburgo" se editará próximamente. Esta novela, creada por siete autores alternativamente a lo largo de siete meses y en sucesivos capítulos hasta completar los 55 definitivos, quiere aportar una nueva forma de crear, a partir de las nuevas tecnologías, y  de entender la literatura. En este nuevo género, los lectores y los autores se dan la mano para intervenir en el proceso creativo . El Adelantado de Segovia se ha hecho eco  de nuestro proyecto y comenta la proyección literaria de uno de nuestros 7 Plumas, Amando Carabias.

miércoles, 2 de febrero de 2011

De la tierra


De la tierra

Cuando el olor a tierra seca te angustia,
cuando sus cabellos blanquecinos se despeinan,
te ahogas en el presentimiento,
en la larga espera,
entre las horas que resbalan del reloj,
como gotas que golpean tu conciencia,
y un temblor recorre tu cuerpo
cuando presagias que la despedida está cerca.

Quieres abrir los ojos para no dormir
 y soñar despierto,
para que el mañana no llegue,
añorando los recuerdos
y maldiciendo los silencios
ladrones de tierra
y de madres que ya no volverán.

Revives el olor a tierra fresca,
al pacto de sangre y sudor que te vio nacer
y que se mezclan con la tierra fértil,
olor a hembra,
donde el barro nace
y el dolor pare hijos
gritando amor y rabia
en los caminos pedregosos,
con el paso firme que aprendimos tras ella,
como latidos que nos empujan,
con su mano que te sujeta,
con ternura, cocida a fuego lento,
entre risas,
con su sonrisa pícara,
en el juego,
con su mirada atenta.

Y cuando el horizonte se emborrona
en los ojos humedecidos
el puño aprieta
como el alma encogida
cuando vuelve a la tierra.

martes, 25 de enero de 2011

Alma de arena




            El aire se volvió arena y los rostros se convirtieron en esculturas, que se arrastraban entre las dunas. Las huellas cayeron en el olvido y el tiempo borró el recuerdo; la memoria de aquellos humanos quedó reducida a los últimos gritos, ahogados por los aullidos eólicos. Luego, sus carnes se secaron y se pudrieron rápidamente, y los huesos emblanquecieron  y se separaron de su armazón, para viajar libremente por el desierto, arrastrados por el viento, hasta que se sumergieron en él. Si alguna vez existieron lo fueron exclusivamente para ellos.
            Sus almas, desesperadas, recorrieron el mundo buscando su reconocimiento, pero no encontraron a nadie que los recordaran. Entristecidas, las almas lloraron durante muchos años; fue, entonces, cuando sus lágrimas se confundieron con la lluvia, y muchos vieron como sus cuerpos se empapaban respirando esa humedad triste y desgarrada. No tardaron en caer en la locura y despertar en desiertos arenosos de una belleza indescriptible, bajo un cielo limpio de un azul intenso, y un aire que embriagaba por su pureza, pero lo más que sorprendió fue el silencio absoluto que lo llenaba todo. Quedaron admirados, contemplando aquello durante horas, hasta que comenzó a rugir el viento.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La mirada


La mirada…
sueño de cristal
que se rompe en la noche inesperada,
  desgarrando, sus cortantes aristas, la carne.

Fluye
la roja sangre
manchando los cuadros rotos
 en otras noches
de rabia contenida
que rasgan, llorando, el lienzo.

La mirada…
afilada
hiere el presente,
que desprecia
  y desafía,
 en el grito contenido
en la renuncia al aire contaminado
que lo envuelve,
con ese gesto de rebeldía
donde nacen los recuerdos
donde brotan las lágrimas rotas
empapando los sentimientos
como pinceles que paren figuras,
desesperadas,
que quieren salir del cuadro,
que huyen del pasado,
 prisioneras…
de tu mirada.

Pilar Aguarón, Autorretrato, 1991.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Las gilipollas



            Ahora que somos una sociedad madura que tiende a envejecer y a sufrir los achaques de la edad, nos asusta el descontrol, el caos y el desgobierno. En la vieja Europa, después de vivir una vida llena de hitos históricos, de ser la impulsora del progreso y las libertades; del bienestar social y la democracia, nos volvemos asustadizos y conservadores; sin duda, este mundo vertiginoso y cambiante nos incomoda y atemoriza. Hemos perdido la agilidad mental y física que nos lanzó a las calles parisinas, o de cualquier otra ciudad europea, guiados por la libertad, en medio de las barricadas del inconformismo y embriagados de idealismos revolucionarios, y no era un fin lo que perseguíamos, sino ese ambiente romántico, una forma de vida, el ser utópicos sin necesidad de utopías. Pero ya somos la vieja Europa, la que se empeña con ese caminar victoriano, con la cabeza muy alta, a pesar de los problemas de cervicales que padecemos, sin querer reconocer que ya no somos el centro del Mundo y que la crisis actual nos alejará, cada vez más, de los puestos de cabeza, donde ya asoman rostros asiáticos o latinoamericanos.

            Con esa encantadora y graciosa decadencia, y en medio de  convulsiones sociales, económicas y políticas, solemos manifestar comportamientos verdaderamente patéticos.

            Estos últimos días, esperando los vientos fríos, que traen el espíritu navideño, nos vimos envueltos por las noticias: por el sur, el cólera en la trágica Haití; al este, el temor a una escalada bélica en Corea; al oeste una amenazante borrasca, que prometía darnos más de un susto; y desde el norte las revelaciones de Wikileaks salpicaban de mierda y corrupción a los gobiernos y empresas más poderosas del planeta.

            No salía de mi asombro, frente al cristal del televisor o de mi PC, pero eso no era todo, aún faltaba lo mejor, o lo peor según se entienda y quien lo entienda. A las 6 de la tarde del viernes, tres de diciembre, cuando media España se disponía a atravesar el largo puente constitucional, saltó la noticia: se cerraba todo el espacio aéreo español debido al abandono de sus puestos de trabajo de la mayoría de los controladores aéreos, alegando indisposición o haber superado el número de horas de trabajo permitidas. Las cámaras de televisión nos mostraron, entonces, escenas de indignación y desesperación, protagonizadas por cientos de los miles de viajeros en los hacinados aeropuertos españoles, que perdieron sus vuelos, su dinero, sus ilusiones, la paciencia y los nervios.

            Solidarizados con la causa de esos martirizados rehenes, secuestrados por los malvados controladores, según nos contaron miembros del gobierno, asistimos, los millones de telespectadores, que de paso nos congratulamos por no haber viajado, a un telecirco romano, donde los periodistas sacaron a los controladores de su catacumba, en el ya conocidísimo Hotel Auditorium, para arrojarlos a los  viajeros que coincidieron en ese hotel o se aproximaron hasta él con las garras afiladas y rugiendo su malestar.

            Creo que ya no podré olvidar, de aquella terapia colectiva, las imágenes de dos mujeres, una de ellas  agarrada fuertemente a la otra, que fingía sonreír, mientras se giraba para mirar horrorizada como las perseguían, a pesar de la protección policial, y le sacaban fotos con móviles o las grababan con cámaras, mientras los indignados viajeros y los millones de telespectadores gritábamos al unísono: “¡las gilipollas, las gilipollas,...!

martes, 9 de noviembre de 2010

Arde el Aaiún


Arde el Aaiún

A varios miles de kilómetros de aquí mueren o han muerto soldados españoles en misión de paz, en Bosnia, Líbano, Afganistán... El gobierno de mi país considera que es necesaria esa intervención, porque en esos países se violan los derechos humanos, se perpetran campañas de limpieza étnica o se conculcan los más elementales derechos de los pueblos. Desde donde yo vivo hasta el Aaiún  hay una distancia menor que de Zaragoza a Barcelona. Allí, en estos momentos, están muriendo niños, jóvenes y adultos indefensos a manos de las Fuerzas de seguridad del Estado marroquí. Hombres y mujeres han sido detenidos, violados sus domicilios, destruido sus enseres y pertenencias, torturados o desaparecidos. Creo que sería redundar decir que todo esto ocurre sin garantías constitucionales. El gobierno de mi país interviene en numerosos foros internacionales para lograr un mundo mejor y más justo. En algunos casos ejerce la presión internacional para conseguir que países, como Cuba, liberen a sus presos políticos y permitan la práctica de las libertades políticas de expresión, asociación y  manifestación. A poco más de doscientos kilómetros de aquí hay un pueblo que habla español, muchos de ellos tuvieron un carnet de identidad español, jugaban a las quinielas de la liga española de futbol; y, también allí nacieron, trabajaron o estudiaron hombres, mujeres y niños españoles. Ese pueblo ha sido ocupado ilegítimamente, por la fuerza de las armas, invadido por miles de ciudadanos marroquíes en una colonización organizada por el propio estado marroquí; ninguneado por las mayores democracias del planeta, que lo miran por el doble rasero, por no decir que miran hacia otro lado. También la ONU está presente en el Sahara, posee un destacamento de 250 efectivos, fuera del Aaiún, que no interviene, “son asuntos de desorden público” dicen, y siguen viniendo a mi ciudad buscando el ocio que no encuentran en el Aaiún, gastando parte de los más de 800 millones de euros que los distintos países dan a la ONU para un cometido que en muchos años no han hecho.

Marruecos es un país hermoso de gente noble. Yo tengo un buen amigo marroquí que me emociona cada vez que me llama “mi hermano”. Esto no es un conflicto de pueblos, ni culturas, ni religiones. El Sahara es un gran territorio donde caben todos, donde todos son necesarios, pero también es un país rico con muchos recursos y grandes posibilidades que atrae la codicia del poder económico de grandes empresas, políticos corruptos, y gobiernos inmorales.

Parece extraño como España, al igual que Francia o los EEUU, le dan tantas concesiones al Gobierno marroquí, tratos preferenciales y sobre todo  como estos países, grandes luchadores por la libertad y la democracia y en contra del terror, se pone una venda en los ojos o miran a otro lado. Los mismos que celebran el día de la Independencia o la liberación de los ejércitos invasores y se enorgullece de la resistencia que ofrecieron a las tropas de ocupación en sus respectivos países.

Una vez, la representante de Estados Unidos en las Naciones Unidades, Jeane Kirkpatrick, dijo, refiriéndose a los dictadores latinoamericanos de entonces “(…) son unos hijos de putas, pero son nuestros hijos de putas (…)”

Ésta puede ser la explicación en esa sorprendente relación entre los países democráticos occidentales y el gobierno alauita. Pero sin duda, las injusticias nos duele a todos y toda la gente de bien, los que valoran la libertad, la solidaridad, la democracia y el respeto a los derechos humanos, en estos momentos nos sentimos saharauis y nos avergüenza nuestro gobierno por su actitud hipócrita, pasiva y cómplice. Estoy convencido, y no es la primera vez que ocurre en la Historia,  que depende de nosotros mismo el conseguir un mundo mejor denunciando sin desfallecer este tipo de hechos. Los saharauis lo vienen haciendo y sufriendo desde hace más de 35 años, repartidos entre los territorios ocupados y los campos de refugiados de Tinduf, pero como en la caja de Pandora aún le queda una cosa: la esperanza, y saben que en el desierto más hostil a veces surge una flor que los advierte de la existencia de agua de la que depende su supervivencia.

sábado, 30 de octubre de 2010

Mujer de arena




Al atardecer las huellas persistentes
hieren la suave arena  rubia
escamando tu piel,
que lames con delicadeza
con la espuma de las olas.

La variopinta comunidad,
 como una hilera de hormigas,
se entrega con devoción
en la procesión silenciosa
de miradas perdidas,
que buscan su interior,
anestesiados por la fresca brisa
y el murmullo de las olas,
abandonándose al rumbo prefijado.

El piberío impío,
en franco desorden,
rompe el ritual
alejándose de la fila,
persiguiendo  jacas
hurgando en las tripas de las rocas,
mientras los niños vestidos de viejos
corretean descalzos por la arena
resistiéndose a la decadencia.
Y las olas parecen parir nuevos hijos
 que resbalan de sus crestas
 para deslizarse hasta la orilla.

El pecho se llena de olor a mar
y los interiores rebosan
limpiándolo todo.
El cuerpo se abandona
para que el alma fluya.

Te respiramos y te sentimos
cada latido
que golpea las rocas,
y tu respiración,
allá por la Cicer,
se vuelve agitada.
El sueño se hace pesadilla,
y el bramido de las aguas furiosas
revienta el aire
cuando ya anochece,
vomitando todo tipo de objetos
tras la resaca,
que se esparcen por la orilla.
Los trocitos de vidrios,
esmeraldas, blancos aperlados, ocres…  
como lágrimas mágicas,
decoran tu piel trasnochada,
y tus gemidos
resurgen en la batalla húmeda
retorciéndose entre las grandes olas
que lo inunda todo.
Mis pies siente tu calor
y tu piel transpira sudorosa
escondida en la noche
que avergonzada oculta las estrellas.
Y cuando ya llego al Rincón
suspiras,
 ya cansada,
 para volver a adormecerte
y entregarte a las olas
que se desvanecen en la orilla.
Al dar la vuelta,
cuando el final invita al regreso,
te vislumbro a lo lejos:
como tres montañas en la Isleta.
Tus pechos se mantienen erguidos
y entre ellos sólo se ve tu barbilla. 
Recostada sobre el mar,
 tus brazos se hunden a cada lado
y tu cuerpo se extiende por la ciudad
 iluminada hasta el Istmo
como un corpiño de lentejuelas hasta tu cintura.


Y cuando inspiro profúndamente,
como si quisiera tenerte toda,
cierro los ojos para engañarme
y esconderme en el sueño
donde te encuentro.

jueves, 21 de octubre de 2010

Insomnio


Egipto es un lugar que nunca soñé, ni imaginé sus desiertos bajo el Sol, sus babosas serpientes moviéndose entre la arena o los cocodrilos verdosos y vigilantes entre el limo. No sé por qué me faltaron sueños que soñar y engullir el mundo, devorándolo insaciablemente, como un niño hambriento sin ojos. Las líneas que hieren el aire de cristal siempre me han sorprendido, creo que sólo yo las veo, como se aproximan despacio, como una leve caída. Soñar…sólo soñar, eso nos hace fuertes, como si fuera vivir, pero con nuestras propias normas, casi como si fuéramos dioses. En definitiva ¿no somos un antojo de los dioses? Somos sus sueños. Soñar es una magia, como volar sin cerrar los ojos; es el vientre de donde salen las palabras que se dibujan en el papel y que nos cuentan historias, penas o celebramos con ellas los triunfos en el amor y en las guerras. Soñar es como descolgar el teléfono y hablar con quien quieras, no importa que ya estén muertos, hablar y hablar sin dejar de reír; y si quieres puedes pintar el aire de azul, a mi me gusta el verde, aunque no es tan fresco huele a menta. Pero tienes que tener cuidado, te los pueden robar. Los ladrones de sueños te lo extraen, a veces tiran tan fuerte que te hacen daño. Yo los odio. No me gustan sus caras, aunque con frecuencia se disfracen de mujeres guapas, se creen que nos engañan. Ya no quiero que me roben ni que me hagan daño ¡Malditos siquiatras! Ya he decidido dejar de soñar, ahora vago por las noches. Eso no me disgusta, al contrario es divertido. Anoche estuve en Egipto…

La sal de tu ausencia

Alguna veces, cuando los días nos dejan solos huelo la sal de tu ausencia y presiento el murmullo de tus secretos que se petrifica...