jueves, 17 de julio de 2014

Quiero mirarte a los ojos

Quiero mírate a los ojos,
quiero preguntarte tu nombre,
quiero verte tras el muro
 que esconde tu alma.

Quiero contar los niños muertos,
quiero saber cómo se llaman tus hijos,
si los miras a la cara.

Quiero saber cuánto vale tu orgullo,
cuánto sus vidas,
para pagarte,
 para que no los mates.


Quiero que me hables de venganza,
si matas porque te obligan,
 qué compras con lo que te pagan.

Quiero ver a tu madre junto a ti,
quiero ver a esos niños en sus brazos,
quiero que conozcas sus nombres
y lo pronuncies en alto.

No quiero preguntarte por qué lo haces,
solo quiero saber cómo te sientes:
si te sientes sucio
si duermes por las noches

si juegas con tus hijos… 

3 comentarios:

Francisco Concepción dijo...

La actualidad y la injusticia sobre los débiles hace que sin querer brote nuestra poesía. Como protesta, como defensa, como ira... como ajuste de cuentas, como buscando explicación...

catherine dijo...

Muy fuerte, mis hijos/sus hijos, venganza de ¿desalmados? mercenarios. Enhorabuena, Marcos, valía la pena pasar por fin.

Marcos Alonso Hernández dijo...

Hay una poesía en la que nos miramos dentro, y nos preguntamos por nuestra existencia o damos rienda suelta a las emociones En otras ocasiones miramos a nuestro alrededor y nos rebelamos ante las injusticias, en ese momento, Francisco, la poesía se convierte en una necesidad, en un instinto por luchar por ellos, porque de alguna manera ellos somos nosotros. Luego queda otra opción: mirar bajo tierra, es ahí donde no es necesaria la poesía. Gracias amigo por tu comentario