martes, 12 de noviembre de 2013

Sur



Sol en tus ojos
y en tus manos
 en el azul que ahoga
de alambrada blanca.

Tierra en tus ojos
y en el aire
garras de aviones con sus gritos
 de muerte
y de niños con sus jeringuillas
que besan sus madres.

Sal en tus ojos
rojos tomates
que desangran las carreteras
de los sures secos
 de flacas cabras.

Noches en tus ojos
luces de discotecas
de camareros
y turistas
de cemento
y hambre 
y paro.

Viento en tus ojos
 Sol
y tierra
y agua salada
en tus venas
y en tu rabia.

6 comentarios:

Aniagua dijo...

Un grito interior que aflora ...
Precioso poema
Un abrazo

Marcos Alonso Hernández dijo...

Gracias, Aniagua. Este poema se refiere a la comarca donde nací y viví toda mi adolescencia. Muchos la denominaban el triangulo de la pobreza: zonas de cultivos de tomateros para la exportación que atrajo a muchos jorrnaleros; luego el boom turístico y de la construcción, el crecimiento rápido y la extensión de la droga entre los jóvenes, antes que la crisis de los 70 golpeara con el paro a estas "poblaciones dormitorios" donde se alojaban los trabajadores de las zonas turísticas próximas. Hoy en día, la realidad es muy distinta y se ha convertido en una comarca modélica; sin embargo, cuando uno la recuerda, no puede dejar ver esas imágenes de marginalidad, de jóvenes muertos de sobredosis, desesperanza...

GAVIOTA dijo...

Qué hermosas letras has escrito!!!
Tenía rato que no venía de este lado y me ha parecido bello.
Como uno como lector no sabe siquiera que emoción o imagen te hace escribir de la manera en que lo haces.

Beso!

Marcos Alonso Hernández dijo...

Gaviota! Qué sorpresa. Gracias por tu comentario. A veces no es cuestión del porqué o qué miramos, sino que lo importante es la mirada, la forma de ver las cosas, eso seguro que lo podemos compartir sin importar de dónde sea cada uno. Un abrazo.

Fanny Sinrima dijo...

Hola, Marcos. Visito por primera vez tu bog y me gusta haberlo encontrado. Este poema, es muy intenso, fiel a recuerdos de lo que fue un pasado problemático, y te ennoblece el que hoy día sea objeto de tus versos.No hay que olvidar; en otros lugares siguen existiendo la marginalidad y la evasión de la misma por medios que destrozan al ser humano.

Volveré por aquí. Merece la pena leer lo que escribes.

Un abrazo.

Fanny Sinrima dijo...

Marcos, venía a ver si habías publicado otro poema. ¿Por qué no?
Con este me dejaste buen sabor y seguro que puedes ofrecernos algo más.

También quiero agradecerte que me acompañes en mi blog.

Me disculpo de no haberte correspondido añadiéndote a "mi círculo"; verás que no tengo a nadie; solo me comunico a través del blog y no podría atender otras formas de comunicación; tampoco participo en redes sociales.No quiero enREDarme más.

Un abrazo.