miércoles, 21 de abril de 2010

Castillos



El Sol de la mañana te acompaña
en tu lento caminar por la ladera
y la brisa acaricia tus mejillas
y tus ojos se cierran para soñar
castillos de cartón,
cuando eras princesa.

Impuntual,
siempre llegabas tarde a tus citas
y tus bailes se inundaban
para transformarte en sirena,
juguetona entre olas,
mientras te esperaban en la orilla.

De tu caja de música
brotaron mil chispas
que prendieron en la arena,
para borrar las huellas
que no querías seguir,
preferías las estrellas de mar
con las que jugabas,
mientras te acechaban los horizontes.

Lejos, cuando las lágrimas te ahogan
sigues soñando,
atrapando estrellas en el camino,
construyendo castillos de cartón
en las alturas,
esperando a príncipes,
pero te salen ranas.

Y cuando las alturas
se desploman
y te acercas a la orilla,
tu corazón palpita
y el vértigo te reclama
ante el abismo,
y todo te parece diminuto,
y lo mucho se hace poco,
y lo poco decepción,
y te miras al espejo inoportuno,
como si fueras un retrato,
despreciándote,
desafiándote,
y cuando el abismo te invita
te das cuenta de la inmensidad de las cosas,
del olor de tu música,
de la belleza del paisaje
cuando estás arriba,
de que siempre te has gustado,
que los demás son como son
y no tienen remedio,
que eres lo que quieres ser
que eres sirena
y eres princesa,
que tu risa no tiene precio,
que los castillos pueden ser de cartón
y también de arena,
que no quieres príncipes ni dragones,
que no te asustan
los fantasmas
y sus cadenas,
que tú ya eres bastante
que eres tú
y lo que quieras…

6 comentarios:

Mercedes Pinto dijo...

Precioso poema, me encantó. Me parece un bonito homenaje a todas esas mujeres que se niegan a vivir y esperar una vida de ensueño. ¿Por qué no? ¿Acaso aquellas que se conforman con su realidad tienen mejor vida?
Un abrazo.

Marcos Alonso dijo...

Gracias Mercedes. Como bien dices es un homenaje, en este caso a una mujer muy especial para mí. Pero sé que todas las mujeres son especiales. En realidad el poema va dirigido a las que no lo recuerdan.

Un abrazo.

José María Alloza dijo...

De acuerdo con Mercedes, es un precioso homenaje.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Más allá del estado de supervivencia. Reconocerse por fin en el triunfo de uno mismo ante sí mismo.

Abrazos Marcos.

Marcos Alonso dijo...

Gracias Amadeus por tu comentario
Un abrazo.

Marcos Alonso dijo...

Sí, Beatriz, tienes razón, a veces hay que vencerse para ganar.

Un abrazo

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