lunes, 15 de febrero de 2010

Memorias



Esa línea que se desliza sobre tu piel
promete ser la señal
que borre tu nombre,
y cuando ya hayas caído,
y tus cenizas esparcidas por el seco desierto,
algún día,
tu pasado renacerá
al calor de las hogueras,
en las noches de invierno,
entre leyendas y rumores,
entonces, todo el mundo te entenderá
y abrirán sus brazos para cobijarte
cuando surjas del recuerdo,
pero ya no serás tú,
solo hielo
y silencios.

6 comentarios:

Marisa dijo...

Cenizas de memoria
surgidas del árido
desierto con ecos
de leyenda.

Besos

Fernando dijo...

El cuerpo envejece, pero el espíritu es innmortal, las líneas de la piel del cuerpo pueden ser el anuncio de la eternidad del alma que en él convive. Me parece haber entendido tu idea y si no es así, extraigo esa conclusión de tu profundo poema. Un abrazo.

Mercedes Pinto dijo...

Como siempre, has estado espléndido dando forma con una poesia a uno de los temas existenciales. Muy bueno.
Un abrazo.

Tatiana Aguilera dijo...

Creo que te refieres al registro de la memoria, a esa huella que dejaremos en los demás...Bonito poema.
Besos.

erato dijo...

Bello poema y el universo que encierra. Un beso

Marcos Alonso dijo...

Gracias amigos por vuestros comentarios. La grandeza de la poesía radica, también, en su libre y multiples interpretaciones. Incluso yo tras escribir un poema, desde fuera, me pregunto ¿y que quise decir?. Cioincido contigo, amigo Fernando y Taty,dejamos flecos para que nos recuerden, como si quisieramos salir del olvido para ser inmortales. Gracias Marisa, Mercedes, Erato es un placer contar con ustedes.

Abrazos

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Alguna veces, cuando los días nos dejan solos huelo la sal de tu ausencia y presiento el murmullo de tus secretos que se petrifica...