
Después, tras permanecer
durante un rato un tanto perturbado, el enterrador prosiguió su ronda golpeando las lápidas, para saber si los
inquilinos eran provisionales o definitivos.
Este blog es un parto prematuro en el que el autor aún anda aprendiendo a cambiar pañales. A modo de incubadadora, solo pretendo que éste sea un lugar cálido y acogedor donde lo más importante sea compartir y aprender para seguir creciendo. ¡Bienvenidos!
Alguna veces, cuando los días nos dejan solos huelo la sal de tu ausencia y presiento el murmullo de tus secretos que se petrifica...
7 comentarios:
Definitivos casi todos. Me temo...
Sí, Miguel Ángel, definitivos sí, aunque es posible que muchos respondan al enterrador. Es curioso cómo países ricos, como España, cada vez somos menos ricos y sufrimos un deterioro que nos acerca a realidades típicas de otros países menos desarrollados. Estoy pensando en países como Egipto, donde existen barrios inmensos como la ciudad de los muertos en el Cairo, en la que miles de personas viven en el mismísimo cementerio. Y es que a veces la imaginación literaria no es capaz de superar a la cruel realidad, dejando la ficción en mero realismo mágico. Un abrazo.
Marcos Alonso
La diferencia es que los definitivos, dicen, descansan en paz mientras que a los provisionales no les dejan, siquiera, revivir. Como dices, Marcos, no hay ficción que iguale la vida torturada de miles de personas. Ahora, cerremos los ojos y celebremos la Navidad, y seamos realistas y pidamos lo imposible; que Jesús resucite y ponga paz.
Un abrazo
Gracias, Ana, por tu comentario. A veces la realidad supera la ficción y la ficción a la realidad. Cuando ves en la tele o lee en los libros situaciones tan dramáticas, te resultan lejanas como si fuese un cuento, ahora, en España y de repente, nos hemos convertido en personajes de una novela de terror. Un abrazo.
No! Que va, no creo que tuvieran ninguna otra opción! Disfrutemos mientras podamos!... Un baso.
Veo extrañada, que pocos comentarios o comentaristas hay: Siendo un blog bien bonito e interesante.
Pero claro está, que para que te visten, debes hacerlo tú también.
Esto funciona así.
Un beso......... No un baso. Que no tengo sed a esta hora de lo mañana. Pasa que aún estoy dormida.
Tienes toda la razón, Marina, y de hecho lo hago, aunque no deje comentarios. También mi blog es visitado, según puedo comprobar en las estadísticas, pero igualmente no suelen dejar comentarios. Lo comprendo a veces resulta agotador escribir en todos y atender a tantos sitios que nos gustan. Lo cierto es que últimamente lo tengo un poco abandonado con esto de atender a la promoción de "Andamana, la reina mala". Por eso siempre es una alegría cuando me encuentro un comentario como el tuyo. Un beso.
E
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