martes, 13 de abril de 2010

Despedida

Nadie me salvará de este naufragio; con tan solo veinte años quedo sola en este mundo perdiendo a todo ser que amaba. Cómo puede ser la vida tan injusta, capaz de destruir el corazón de una persona como si de un fino cristal se tratara, dejándonos huérfanos, viudos, desamparados. Las calles por donde ahora camino han perdido su color siendo en este día distintas, pero tampoco son iguales los cientos de rostros sumergidos en tristeza que hoy contemplo desolada, y que antes por muy poco que tuvieran caminaban felices junto a sus hijos, ahora perdidos, quizás, en un barco sin rumbo a la deriva...

10 comentarios:

Mercedes Pinto dijo...

El destino de algunas personas está lleno de duras pruebas. Tiene sólo veinte años, se recuperará.
Un abrazo.

Tatiana Aguilera dijo...

No puedo responderte, ojalá supiera darte la palabra adecuada pero no la tengo. La vida es extraña, corta y veleidosa, por qué las piezas se cambían de repente ?, no lo sé, no lo sé...
Un abrazo.

Marcos Alonso dijo...

Mercedes y Taty,gracias por vuestros comentarios. Este microrrelato es de mi hija Smara, que se ha recreado en el terrible escenario haitiano. Le ha hecho mucha ilusión publicarlo y recibir vuestros comentarios, a ver si se anima a seguir escribiendo.

Un abrazo, bueno dos, uno para cada una.

Marcos Alonso

Militos dijo...

Escribe muy bien tu hija, en pocas palabras consigue que entremos en la situación de la joven de veinte años y hasta contemplar ese barco a la deriva.
Felicítala de mi parte y que escriba, escriba...
Un beso a los dos

Amando Carabias dijo...

En mitad del infierno, veinte años son una gota para la esperanza.
Como Militos opino que tu hija escribe bien, y añado que es interesante que sus ojos salgan a darse una vuelta por el mundo y sus heridas.
Transmítele mi enhorabuena.

Tatiana Aguilera dijo...

Marcos:
Pienso que tu hija tiene que abrir su propio Blog,tiene pasta para transmitir emociones; me enganché en su historia, y eso es super importante en un relato, tenernos pegado de sus letras.
Un abrazo.

Marisa dijo...

Felicidades a tu hija,
su microrelato está
muy bien relatado, muy
bien ambientado.

Besos para los dos.

Susi DelaTorre dijo...

Dale muchos ánimos a esa escritora que arranca con tanta fuerza y buen sentir!

Un saludo a ambos!

Marcos Alonso dijo...

Gracias Militos, Amando, Taty, Marisa y Lasosita por dar ánimos a mi hija. Ella se siente muy agradecida y emocionada, se ha interesandose por cada uno de ustedes, así que he tenido que realizar una excursión por vuestros blogs y se ha quedado realmente impresionada, y un poco avergonzada de que gente de la talla de ustedes hayan leído su texto.

Un fuerte abrazo a todos.

Amando Carabias dijo...

Pues que sepa tu hija, dos cosas, que mi talla es más bien escasita, y que para andar un camino de un millón de pasos, o los que sean, hay que empezar por el primero.
Esto no lo digo yo, lo dijeron los chinos que son muy sabios, como se sabe
Gracias, de todos modos

La sal de tu ausencia

Alguna veces, cuando los días nos dejan solos huelo la sal de tu ausencia y presiento el murmullo de tus secretos que se petrifica...