miércoles, 17 de septiembre de 2014

Nana



Los ojos más bellos
que horadaron el tiempo
se han dormido en tus manos
y la cama vacía
se ha acurrucado de sonrisas heridas,
de miradas perdidas
huérfanas de ti.

El aire ha dejado de respirar
y se ha impregnado de miedos,
de temblores que trepan por las piernas
y sacuden violentamente el alma,
fuego abrazador que aletea,
sudor amargo que ahoga,
marea que borra las estelas.

Hoy los relojes han perdido la fe
y las hojas de un nuevo otoño
deambulan sin saber qué hacer.

Hoy puede que siempre lo sea
y el pulso a la vida se llena de rabia
como una traición
que se canta en una nana.


jueves, 17 de julio de 2014

Quiero mirarte a los ojos

Quiero mírate a los ojos,
quiero preguntarte tu nombre,
quiero verte tras el muro
 que esconde tu alma.

Quiero contar los niños muertos,
quiero saber cómo se llaman tus hijos,
si los miras a la cara.

Quiero saber cuánto vale tu orgullo,
cuánto sus vidas,
para pagarte,
 para que no los mates.


Quiero que me hables de venganza,
si matas porque te obligan,
 qué compras con lo que te pagan.

Quiero ver a tu madre junto a ti,
quiero ver a esos niños en sus brazos,
quiero que conozcas sus nombres
y lo pronuncies en alto.

No quiero preguntarte por qué lo haces,
solo quiero saber cómo te sientes:
si te sientes sucio
si duermes por las noches

si juegas con tus hijos…